viernes, 27 de agosto de 2010
ahora tengo más almohada para mí
Ya no sé si prefiero meses vacíos o días intensos. Si algo sé es que conozco muy bien la estupidez y la incongruencia que te caracterizan. Sí, ojos que no ven, corazón que no siente, ¿verdad? Pero y si llego a ver... ¿qué? El viento norte me ha arrancado el velo negro que cubría mis ojos, y al fin he podido gritar: ¡por fin! Que no, que lo mío nunca fue tuyo, ni viceversa. Que ya no me acuerdo ni de tu nombre, no recuerdo tus mentiras, ¿para qué? Si no hay dolor más agudo que el ignore... y lo sabes. Algun día. Algun día sabrás que se siente. No te lo deseo, claro que no, el rencor no es algo que me caracterice. Pero nadie se libra de nada, lo sabes muy bien... Únicamente quiero advertirte: prepárate. Y no lo digo por mí.
martes, 13 de julio de 2010
not the same
¿Cómo voy a esperar más si ya no queda más tiempo en el mundo?, ¿cómo voy a fabricar más paciencia si se agotó el ingrediente principal?, ¿cómo voy a fiarme si últimamente todo han sido decepciones?, ¿cómo va a dolerme más si ya no siento ni el dolor? Ojalá pudiese confiar, pero después de meses de puñalada tras puñalada... dime cómo hacerlo. Ojalá no me provocases esa bipolaridad, el "ahora eres la perfección más deseada, ahora eres la más odiada". Sí, el típico "te quierodio". Y todo eso sin hablar de la dependencia, por supuesto. Tanto esfuerzo, tanto empeño para sentirme como el título de aquella canción de Lynyrd Skynyrd... ¿y ahora qué? Ya ni recuerdo qué sentía antes de verme atrapada en esta espiral. Y vuelta tras vuelta, seguida de un mareo, cada una deja una cicatriz, una pequeña espinita. Y me sigue erosionando la piel, me la sigue dejando marcada como si fuese suya, y no mía. Si algo bueno tiene ésto es que me he convertido en la gran maestra de la paciencia y de la no-cordura. No, ya no hay un callejón oscuro sin salida, sino un maldito túnel de al menos cuatro mil kilómetros. Guíame hasta la salida, y después hazlo explotar. Yo ya no quiero saber nada, es que ni me duele ya...
martes, 6 de julio de 2010
jueves, 1 de julio de 2010
la puerta seguirá manchada por mucho que la limpien, y si puedo la mancharé aun más
When I started to feel butterflies in my stomach, when I was so disappointed, when I couldn't believe that...
En realidad cuando te eché, todo me empezó a ir mal, pero soy experta en engañarme a mí misma, ya sabes. En aquel momento en mi cabeza solo rondaba la palabra "libre", cuando en realidad mi conciencia me tendría que haber gritado "¡estas perdida!". Y después de leerme aquel ensayo de Lucía Etxebarría y con la ayuda del tiempo y la distancia, lo vi todo más claro. Soy ese tipo de persona que ansia una cosa a más no poder, y cuando la consigue no hace más que boicotearla para perderla. Después le echo la culpa, me enfado, le odio. Pero... vale, estos meses me han dado lo mismo que te dieron a tí en pocos días, y creo que lo he visto todo más claro. Lo estropeé, soy estúpida, no hay más. Ahora busco un por qué lo hice. Todo excusas baratas. Ahora yo sé lo que pasaba, ¿pero de qué sirve? Siempre llegando tarde, siempre... es que ni con reloj. Lo que más me jode es que hiciste posible lo imposible, regalabas esperanza y ahora vivo engañada y no sé como quitarme la venda de los ojos. Me coméis tú y la nostalgia, y la sensación de saber que mi tren se escapó hace mucho tiempo. Tú fuiste la clave.
Eh, que estoy perdida sin tí.
En realidad cuando te eché, todo me empezó a ir mal, pero soy experta en engañarme a mí misma, ya sabes. En aquel momento en mi cabeza solo rondaba la palabra "libre", cuando en realidad mi conciencia me tendría que haber gritado "¡estas perdida!". Y después de leerme aquel ensayo de Lucía Etxebarría y con la ayuda del tiempo y la distancia, lo vi todo más claro. Soy ese tipo de persona que ansia una cosa a más no poder, y cuando la consigue no hace más que boicotearla para perderla. Después le echo la culpa, me enfado, le odio. Pero... vale, estos meses me han dado lo mismo que te dieron a tí en pocos días, y creo que lo he visto todo más claro. Lo estropeé, soy estúpida, no hay más. Ahora busco un por qué lo hice. Todo excusas baratas. Ahora yo sé lo que pasaba, ¿pero de qué sirve? Siempre llegando tarde, siempre... es que ni con reloj. Lo que más me jode es que hiciste posible lo imposible, regalabas esperanza y ahora vivo engañada y no sé como quitarme la venda de los ojos. Me coméis tú y la nostalgia, y la sensación de saber que mi tren se escapó hace mucho tiempo. Tú fuiste la clave.
Eh, que estoy perdida sin tí.
jueves, 24 de junio de 2010
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