jueves, 20 de febrero de 2014
Runaway
Por lo menos entonces no tenía miedo. No tenía miedo y por lo tanto, no tenía tampoco la necesidad de huir hacia delante. Huir hacia adelante no es avanzar.
martes, 11 de febrero de 2014
Sé que no es una depresión porque he pasado por ella y esto ni siquiera se le acerca. Por lo menos estando deprimida sentía tristeza, ahora no siento nada. Me da igual todo. Apatía y más apatía. Hubo un tiempo en que pensaba a diario en quitarme la vida y busqué la forma de hacerlo. Ahora lo pienso, -aunque no tanto- pero prefiero quedarme aquí, en esta silla, pudriéndome.
Me siento estúpida hasta límites inimaginables.
Es evidente que si no tengo amigos por algo será. Soy un coñazo de persona, por eso siempre tengo que ir persiguiendo al resto.
Me da vergüenza admitir mis problemas delante de los demás. Me avergüenzo de ser yo, de cuando me siento bien.
Soy humana, sí. Un monstruo humano.
Llevo ya muchos años así y no le veo salida, me siento atrapada.
Me gustaría poder dormir eternamente pero ni siquiera puedo hacerlo por las noches.
Desaparecer para siempre sería algo fantástico.
Es evidente que si no tengo amigos por algo será. Soy un coñazo de persona, por eso siempre tengo que ir persiguiendo al resto.
Me da vergüenza admitir mis problemas delante de los demás. Me avergüenzo de ser yo, de cuando me siento bien.
Soy humana, sí. Un monstruo humano.
Llevo ya muchos años así y no le veo salida, me siento atrapada.
Me gustaría poder dormir eternamente pero ni siquiera puedo hacerlo por las noches.
Desaparecer para siempre sería algo fantástico.
lunes, 10 de febrero de 2014
¿En qué punto estamos?, ¿nos encontramos realmente alguna vez?, ¿o nos tuvimos siempre estando ambos perdidos?
El vaho en el cristal de nuevo. Te habría escrito lo mucho que te echo de menos, pero no lo hice. Hoy he vuelto a pasar de nuevo por delante, y lo que de verdad quiero es verte. Sal ya. Estoy saliendo de mi cueva y quiero verte. Y quiero lo entiendas de una vez por todas.
Me da un poco de miedo ver que llevo meses escribiendo lo mismo. O bueno, casi lo mismo -ya estoy mejor- . Pues sí, no sé qué corte de pelo llevas, ni dónde quedaron tus camisas de cuadros, ni el frío de tu habitación. Y me gustaría saberlo, la verdad. Quiero decir… Todo era más emocionante contigo. A veces pienso que ya lo tengo superado, y en cierto modo, casi que sí. Por lo menos ya no entristezco al pensar en todo lo que estábamos viviendo hace justo un año. Hace justo un año que encontré a quien siempre había buscado, pero no tenía la forma que yo había imaginado siempre. Y aún me sorprendo a día de hoy al pensar en ti, que saliste de la nada. De la nada más absoluta. Y es que a todos, en mayor o menor medida, nos asustan los cambios.
No tengo muchas cosas claras, pero lo que sí que sé con certeza es que quiero y necesito a alguien que me complemente. Que me complemente absolutamente. Y es que necesito estar sola, quiero y necesito estar sola, pero estar contigo es mucho mejor que todo eso. Nunca imaginé que ese alguien que me complementaría de tal manera sería, a primera vista, lo contrario a mí. Y no podrías parecerte más a mí, no.
A veces entristezco al pensar en todo lo que nos dejamos por hacer. En todos los discos y películas que quedaron pendientes, y en todos los temas que nos quedaron por hablar -casi a oscuras-. Pero pienso que podemos retomarlo, sí. Se puede. Al fin y al cabo nunca sabes donde vas a acabar.
De nuevo busqué tu portal. Y no sé, yo qué sé. Hay muchos, todos iguales, no reconozco el número. Las escaleras todas en el mismo lugar, no hay ascensor. Y la noche pues… Lo hace todo más difícil, o más fácil. No quité ojo, te lo juro, y desde hace un año siempre he querido encontrarte. Siempre te busco.
He escrito tanto tantísimo sobre esto que ya no sé qué más decir, pero siempre siento que aún me queda algo.
Sólo sé que encajas perfectamente en mi espacio vital. Pero el problema es que justamente éste es una cárcel...
El vaho en el cristal de nuevo. Te habría escrito lo mucho que te echo de menos, pero no lo hice. Hoy he vuelto a pasar de nuevo por delante, y lo que de verdad quiero es verte. Sal ya. Estoy saliendo de mi cueva y quiero verte. Y quiero lo entiendas de una vez por todas.
Me da un poco de miedo ver que llevo meses escribiendo lo mismo. O bueno, casi lo mismo -ya estoy mejor- . Pues sí, no sé qué corte de pelo llevas, ni dónde quedaron tus camisas de cuadros, ni el frío de tu habitación. Y me gustaría saberlo, la verdad. Quiero decir… Todo era más emocionante contigo. A veces pienso que ya lo tengo superado, y en cierto modo, casi que sí. Por lo menos ya no entristezco al pensar en todo lo que estábamos viviendo hace justo un año. Hace justo un año que encontré a quien siempre había buscado, pero no tenía la forma que yo había imaginado siempre. Y aún me sorprendo a día de hoy al pensar en ti, que saliste de la nada. De la nada más absoluta. Y es que a todos, en mayor o menor medida, nos asustan los cambios.
No tengo muchas cosas claras, pero lo que sí que sé con certeza es que quiero y necesito a alguien que me complemente. Que me complemente absolutamente. Y es que necesito estar sola, quiero y necesito estar sola, pero estar contigo es mucho mejor que todo eso. Nunca imaginé que ese alguien que me complementaría de tal manera sería, a primera vista, lo contrario a mí. Y no podrías parecerte más a mí, no.
A veces entristezco al pensar en todo lo que nos dejamos por hacer. En todos los discos y películas que quedaron pendientes, y en todos los temas que nos quedaron por hablar -casi a oscuras-. Pero pienso que podemos retomarlo, sí. Se puede. Al fin y al cabo nunca sabes donde vas a acabar.
De nuevo busqué tu portal. Y no sé, yo qué sé. Hay muchos, todos iguales, no reconozco el número. Las escaleras todas en el mismo lugar, no hay ascensor. Y la noche pues… Lo hace todo más difícil, o más fácil. No quité ojo, te lo juro, y desde hace un año siempre he querido encontrarte. Siempre te busco.
He escrito tanto tantísimo sobre esto que ya no sé qué más decir, pero siempre siento que aún me queda algo.
Sólo sé que encajas perfectamente en mi espacio vital. Pero el problema es que justamente éste es una cárcel...
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