He estado repasando lo que he escrito en estos últimos dos años. He estado viendo como he perdido la inocencia, las ganas, la buena voluntad... entre otras cosas. He estado comprobando como he ampliado mi campo de visión, especialmente en el terreno de lo negativo. He visto como la sensibilidad y emotividad que antes no escondía aún siguen estando ahí, tras una falsa coraza de plástico. He visto como los miedos más banales han desaparecido, y otros mucho peores han emergido. He visto como he cavado un foso cada vez más profundo entre mí y el resto del mundo. He visto como he retrocedido mentalmente, como mi cabeza esta cada vez más nublada y llena de pájaros. Ahora sí que puedo decir que casi vivo en un mundo paralelo.
Nunca más volveré a correr por el pasillo del instituto, ni a descubrir tanta música nueva de aquella manera. Nunca más volveré a sentirme bien a pesar de llevar un mes resfriada y tener la nariz como Rudolph. Nunca más lloraré porque mi profesor de matemáticas me dio una colleja. Tampoco volveré a poner una excusa para marcharme de clase. Ni volveré a conversar mediante papeles. No volveré a soñar despierta por la calle, ni a pasarme tardes enteras recortando fotografías y clasificándolas. Ya no volveré a pasar más horas del patio contigo. Jamás volveré a vivir un amor tan inocente, tan lleno de magia infantil. No volveré a echar de menos tanto a alguien, hasta retorcerme del dolor de barriga en la cama mientras escucho canciones noñas. No me volveré a pasar mediodías en aquella buhardilla esperando una llamada. Ni a escribir hasta hacerme llagas. Jamás volveré a odiar la debilidad.
Ahora sí que puedo desmentir aquello de "cualquier pasado siempre fue mejor". El año pasado fue una puta mierda y así me he quedado.
Crecer me da asco.
domingo, 23 de enero de 2011
sábado, 15 de enero de 2011
love sucks
Pues no chico, esta noche no vamos a vernos, no tengo fuerzas. Al final, todas las historias de "amor" acaban siendo la misma basura.
domingo, 12 de diciembre de 2010
me guste o no, para siempre
Supongo que el tiempo y la distancia han ayudado a ver las cosas con más claridad. O puede que no sea así, puesto que la imaginación ha sido siempre mi gran compañera. Recuerdo constantemente aquel principio del fin... ya que creo que en cuanto se unieron nuestros lazos para formar sólo uno, éste comenzó a morir. Todo fue tan rápido, y parecía tan fácil... Me alimentabas con aquella falsa euforia, me inyectaba dosis de afecto contaminado en vena. Hasta que algo comenzó a no encajar, y el roce provocó llagas. Llagas que sufrían el constante roce de todo aquel movimiento, y que acabó convirtiéndose en una herida cada vez más profunda, infectada, que no dejaba de supurar. Y tú usabas tus mentiras a modo de tiritas, hasta que dejaron de enganchar. Todo se convirtió en un habitual ir y venir, en equilibrios sobre aquella cuerda que no dejaba de tensarse y destensarse... El confundir los llantos con las sonrisas se volvió normal, y aquel "mi vida es mía" que tanto me gustaba, perdió todo su valor. Hasta que la ceguera pudo conmigo, y drogada de tus palabras y substancias psicoactivas aún sin identificar, sucumbí ante todos estos meses de aguante. Y así fue como acabamos perdiéndonos entre las agujas del reloj y las hojas del calendario... como era de esperar. De vez en cuando, siento que sigo dependiendo de todo aquello, "cualquier pasado siempre fue mejor". Lo cierto es que nunca me había encontrado en ese nivel, tan alto, tan lejos... y tan feliz, engañada y feliz. Quizás sea la nostalgia, la añoranza de tiempos que parecieron mejores, cuando lo malo era lo mejor. Y ahora, eres una bonita cicatriz. Sí.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
you must believe.. in spring
Y te sigo echando de menos.. tanto tanto tanto que.. si un día dijiste que echar a alguien de menos que ni siquiera piensa en tí es duro, tú lo estás haciendo. Puedo decir que me estás ma tan do..
viernes, 12 de noviembre de 2010
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