viernes, 27 de agosto de 2010

ahora tengo más almohada para mí


Ya no sé si prefiero meses vacíos o días intensos. Si algo sé es que conozco muy bien la estupidez y la incongruencia que te caracterizan. Sí, ojos que no ven, corazón que no siente, ¿verdad? Pero y si llego a ver... ¿qué? El viento norte me ha arrancado el velo negro que cubría mis ojos, y al fin he podido gritar: ¡por fin! Que no, que lo mío nunca fue tuyo, ni viceversa. Que ya no me acuerdo ni de tu nombre, no recuerdo tus mentiras, ¿para qué? Si no hay dolor más agudo que el ignore... y lo sabes. Algun día. Algun día sabrás que se siente. No te lo deseo, claro que no, el rencor no es algo que me caracterice. Pero nadie se libra de nada, lo sabes muy bien... Únicamente quiero advertirte: prepárate. Y no lo digo por mí.